TODOS SUS PATITOS

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Dirección: Baychimo Teatro
Compañía: Baychimo Teatro
Autor: Christian Duda
Reparto: Paloma Leal y Ramón Enríquez

 

Escenografía: Arturo Ledesma
Diseño de iluminación: Arturo Ledesma y Baychimo Teatro
Espacio sonoro: Fernando Pérez

 



Espectáculo de teatro dirigido a niños a partir de cuatro años basado en el texto de Christian Duda y  Julia friese, publicado por Lóguez ediciones.

 Es la historia de Konrad, el zorro, y de Lorenz, el polluelo que se encuentra en el huevo bajo el vientre de su madre, una pata, en medio del bosque.

En realidad, Konrad quiere comerse a la pata, pero ésta levanta el vuelo abandonando su huevo. No importa, a Konrad también le gustan los huevos revueltos… Sin embargo, el pequeño pato sale a tiempo del cascarón, mira a su alrededor y saluda entusiasmado al zorro: “¡Mami, mami!”. “¡No, papá!”, le corrige Konrad.
Y como quiera que un padre no puede comerse a su hijo, el estómago de Konrad continuará protestando hambriento. Pasa el tiempo y Lorenz se enamora de la pata Emma y sucede lo que tiene que suceder… Konrad piensa cada vez menos en comer pato asado, mientras a su alrededor va creciendo un numeroso grupo de patos, que terminarán ocupando el bosque.

 

EL AUTOR

Christian Duda nació como austriaco en Austria, fue bautizado como católico y, a los cuatro años, pasó a residir en Alemania, aunque desde El Cairo se le arabizó enviándole un pasaporte que le acreditaba como egipcio y musulmán, con el nombre de Ahmet Ibrahim el Said Gad Elkarim. Actualmente su nombre es Christian Achmed Gad Elkarim, no profesa ninguna religión y es ciudadano alemán.

Ha puesto en escena numerosas obras de teatro, ha escrito tres novelas, varios dramas, comedias, guiones y Todos sus patitos. Sus textos se publican bajo el nombre de Christian Duda, ha recibido varios premios y vive, como director teatral y autor, en Berlín.

EL ESPACIO

Un bosque. Pero es un bosque donde están todos juntos; actores y público. No hay cuarta pared, el bosque los envuelve a todos. Los acontecimientos discurren muy cerca, las cosas casi se pueden tocar…

La escenografía

Este es un bosque de cacharros: ruedas de bicicleta, tubos, cadenas, palos retorcidos, cuerdas… Objetos que aparentemente nada tienen que ver con un bosque, pero sólo aparentemente.
Arturo Ledesma ordena convenientemente todos esos objetos, buscando una relación entre ellos, una forma, para que los cacharros no nos impidan ver el bosque.

La luz

Es la luz la que da forma al bosque, o más exactamente: la sombra.

Son las sombras de esos objetos proyectadas sobre grandes pantallas blancas las que dibujan el bosque, y ahora sí que aparecen los árboles y las ramas.

Las sombras nos iluminan, pero también lo hace la luz de la luna, la luz del agua del lago, la luz de los patos…

El sonido

Los sonidos del bosque. Aquí también se juega al mismo juego.

Los objetos que proyectan las sombras también suenan, y como suenan bajito, los amplificamos. Y como algunos hay que amplificarlos muchísimo hacen falta micrófonos de contacto muy sensibles que permiten escuchar hasta los pasos de una mosca sobre la mesa.

Así se construye el espacio sonoro del bosque. El sonido de los objetos se mezcla y se confunde y se crea una especie de melodía que suena a árboles, y a agua, y a tierra y seres vivos.