Sueños rotos

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Crítica de Juan Ignacio García Garzón de nuestro espectáculo La gaviota para el diario ABC.



ABC del OCIO
CRÍTICA DE TEATRO

Sueños rotos

«LA GAVIOTA»***

Teatro Réplika. Madrid
JUAN IGNACIO GARCÍA GARZÓN

Jaroslaw Bielski corazón fundador de Réplika Teatro junto a Socorro Anadón, se asoma a «La gaviota» con una propuesta concentrada, sobria e intensa, reducida a su pura esencia y pensada para siete actores. Las acciones secundarias y algunos pasajes laterales se han eliminado para ofrecernos la limpia almendra de la pieza, un trabajo efectuado con respeto y amor por esa gran obra y sus personajes, cuidando la primorosa tracería de subtextos propia del dramaturgo ruso y subrayando esa pugna entre lo nuevo y lo viejo que tensa la función. Un montaje en el que se evidencian con tanta decisión como sensibilidad los abismos existentes entre lo que dicen y lo que sienten los personajes, ese espacio delicadísimo donde tan vital es lo que muestra como lo que se oculta.

Las criaturas esenciales de Chéjov están abrumadas por un manto de pesadumbre, una situación en la que son por una parte víctimas del desamor, y por otra, verdugos de amores a los que no corresponden: Nina ama a Trigorin, para quien ella es una aventura pasajera; Konstantin ama a Nina;  Masha ama a Konstantin; Semíón ama a Masha y no leimporta ser humillado con tal de hacerla su mujer; y Arkádina se arna así misma y necesita el espejo de Trigorin para sentirse rejuvenecer. Un paisaje de sueños rotos finamente delineado sobre el telón! de fondo de un modelo social y moral agonizante. Bie1ski mueve con acierto a sus actores y aprovecha un elemento móvil del espacio escenográfico para ir acentuando la sensación de enjaulamiento que cerca a esa gaviota desnortada que es Nina, estupendamente encarnada por Beatriz Grimaldos. El apartado interpretativo es de gran nivel, con un formidable Manuel Ti edra como ese Sorín enfermo que percibe las claves de lo que está pasando; Jaroslaw Bielski encuentra el perfil de Trigorin, ese personaje con más empaque superficial que solidez literaria y personal, Socorro Anadón da el preciso punto irritante a la egocéntrica Arkádina, Rebeca Vecino ofrece una matizada y emocionante Masha envuelta en dureza, Raúl Chacón presta su vehemencia desesperada a Konstantin, y Daniel Ghersi es un eficaz Semión. Una función muy recomendable.