PRUEBA N.1 + ERROR HUMANO

PRUEBA N.1 + ERROR HUMANO

error humano

PRUEBAS PARA UNA SONORIDAD DE LO POÉTICO.
Error Humano + artistas invitados
29 de marzo | Muestra 20.00 | Sesión 21.30
ESPACIO NAVE

Inaugurando el dispositivo de investigación artística Pruebas para una sonoridad de lo poético, la formación musical Error Humano, el creador Mikolaj Bielski, el poeta y dramaturgo Minke Wang y el intérprete Alejandro Tous, mostrarán la exploración conjunta llevada a cabo durante 5 días. Tras la muestra tendrá lugar una sesión sonora de la formación con su propio repertorio. A partir de un drum pad, un saxo alto, sintes, secuencias y atmósferas visuales, la electrónica analógica de Error Humano se combina con tintes de free jazz, drone y minimalismo para bailar la irregularidad dispuesta en bucle.

Prueba N.1: 4€
Concierto: 10€ anticipada | 12€ taquilla
Pack prueba+concierto: 12€ anticipada | 14 € taquilla

PROGRAMA

  • PRUEBA N.1 | 20h. _
    • Error Humano [sonido en directo]
    • Mikolaj Bielski [dirección]
    • Minke Wang [textos]
    • Alejandro Tous [interpretación]
  • CONCIERTO Error Humano | 21:30h. _
    • Víctor Heitzmann [sintetizadores]
    • Jacobo Márquez [percusión]
    • Salvador Liétor [saxo alto, teclado]
    • Manglano [visuales]
    • invitado especial: Luis Erades [saxos]

logo ERROR HUMANOError Humano nace en 2015. El concepto de la banda parte de de la interacción entre humanos y máquinas, de la fascinación por el bucle, de la búsqueda de una suerte de meditación frenética en la producción y reproducción errática del loop. Va de hacer música electrónica con las manos, de tocar maquinalmente, de persistir en el error y de dar rienda suelta a la improvisación persiguiendo rupturas en lo sistémico. A partir de un par de secuenciadores y una loopeadora, dos sintetizadores, una batería electrónica, un saxo alto, un pedal de efectos, cuatro cuerpos y algún que otro cacharro analógico autofabricado, sonoridades con tintes de música electro, bass o dance se combinan con elementos de free jazz, rock y bastantes dosis de minimalismo, para generar mundo sonoro y visual en el que bailar la irregularidad dispuesta en bucle.