CUARTETO PARA CUATRO ACTORES

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 Cuarteto-Cartel

FICHA ARTÍSTICA Y TÉCNICA

Técnico de luz y sonido:  Marta Graña
Distribución: Réplika Teatro
Ayte. de dirección: Ana Carril
Coreografía: Eduardo Solís
Dirección musical: Chema Pérez
Puesta en escena: Jaroslaw Bielski

ESTRENO: 25 de septiembre de 2003 en la sala Réplika, Madrid

J._____Andrés Caparrós
M._____Jesús Cortés
A._____Raúl Chacón
Z._____Ramón Enríquez

Cuarteto para cuatro actores es una de las pocas obras que ofrece un equilibrio perfecto, en ella todo se convierte en lenguaje teatral, en preguntas lanzadas al espectador, con el fin de que éste abandone la lógica cotidiana para involucrarse intelectual y emocionalmente.

Nos encontramos ante un teatro de comicidad, del absurdo, que juega con los tópicos de la vida y coloca a los personajes frente a un espejo cuyo reflejo es sólo visible para el espectador.

Cuarteto para cuatro actores es el resultado de una investigación, una búsqueda de códigos más que de mensajes. Sus posibilidades son infinitas, como lo son las de la música, y por eso se presenta como un espectáculo abierto, como una invitación a descifrar aquello que se está presenciando. De esta forma, existirán tantos espectáculos como espectadores. Cada representación es una oportunidad que se le brinda a la comunicación, siempre siendo fieles a la irónica mirada de Schaeffer porque, al final, ” nos queda lo más importante: la intención “.

EL AUTOR

Boguslaw Schaeffer nació el 6 de junio de 1929 en Lwow (Polonia). Desde hace más de cincuenta años reside en Cracovia, en cuyo conservatorio estudió música y composición. En 1953 acaba los estudios de musicología en la Universidad de Cracovia.

Desde 1959 se dedica casi exclusivamente a la composición, actividad que le ha reportado numerosos premios.

A partir de 1963 pasa a formar parte de la plantilla de profesores del Conservatorio de Música en el que había iniciado su propia formación. También es miembro del “Grupo de Cracovia”, asociación artística que reúne a los más destacados músicos y plásticos de Polonia.

Estudia en profundidad  la música contemporánea y prueba de ello son los muchos trabajos científicos que ha dedicado a esta materia. Además, es autor de la primera partitura gráfica en el mundo: Extrema (1957).

De todos los compositores de música contemporánea polaca, Schaeffer es el único cuya gran obra artística no se puede circunscribir a un determinado estilo, ya que utiliza elementos de gran riqueza y variedad. Defiende que cada composición es un nuevo tratado artístico libre de cualquier signo de compromiso dentro del proceso creativo del artista. Para Schaeffer las posibilidades de la música son ilimitadas. En sus propias palabras: “la música se me presenta como un cementerio de posibilidades no utilizadas“. Cree en la poliformidad y la multiplicidad como dos características necesarias en el arte, y es por ello que encontramos en Schaeffer a uno de los pocos representantes de la música contemporánea que en sus composiciones utiliza elementos tanto de la música clásica como del jazz.

Respondiendo a esa idea de multiplicidad, cultiva también otros géneros como música visual, música gráfica, teatro instrumental, happening (desde 1969), música de la acción, música para los actores,… El famoso lexicógrafo americano, Nicolás Slonimsky, calificó a Schaeffer como “el más polifacético creador de nuestro siglo“.

Su trayectoria como dramaturgo cuenta con más de una decena de títulos: Guión para un inexistente, pero posible, actor instrumental (1963); Audiencia I, II, III, IV (1964); Cuarteto para cuatro actores (1966); Guión para tres actores (1970); Los crepúsculos (1980); Aurora (1982); Los pecados de la vejez (1985); Cachondo (1987); El actor (1989); Los ensayos (1990); El sueño o no (1998); y La piedra (2002).

En la actualidad continúa su labor artística compaginando su faceta de compositor con la de dramaturgo: “Tengo dos mesas. En una todo está preparado para la composición, en la otra escribo piezas teatrales. Es muy bonito poder decidir cada mañana si hoy seré compositor o dramaturgo“.